UNA
NOCHE CON TROILO
El
gordo se puso
camisa
de fiesta,
cerrando
los ojos
nos
tocó un gotán,
sus
alas de fuelle
volaron
enhiestas
entre
esas manos
de
magia y champán.
Buenos
Aires todo
vibró
en una fiesta
donde
la nostalgia
también
festejó,
los
aires de arpegios
arco
iris y orquesta,
con
tangos sonando
su
matiz de amor.
Un
toque divino
bendijo
las manos
de
un Pichuco artista
de
increíble splin
y
en esa galaxia
de
notas tangueras
que
ensartó en su fuelle,,
lágrimas
austeras, pedían un Bis…

